Cuadro de texto: Portal de Ajedrez

La Columna de David Godoy B.

 

Últimos contactos con el Maestro Rodrigo Flores

Lunes 22 de enero de 2007


Ver partida: Robert Fischer - Rodrigo Flores, con analisis

 

 

Últimos contactos con el Maestro Rodrigo Flores

A raíz del repentino deceso del maestro Rodrigo Flores Álvarez (17-01-2007), y por considerarlo de gran interés para la historia del ajedrez nacional y eventualmente para la próxima edición de su libro (encargado 2 ó 3 meses antes a su hijo, finalista de ajedrez de Chile e ingeniero civil en computación, Rodrigo Flores Coombs, y algunos colaboradores a fin de acelerar su edición), decidí contar en esta página, parte de las últimas llamadas telefónicas con el maestro, la leyenda más longeva de ajedrez chileno. Además una breve reseña histórica, como experimentado jugador en campeonatos nacionales, junto con el MN Carlos Jáuregui, colegas más cercanos y antiguos amigos de Don Rodrigo Flores. Carlos lo visitaba esporádicamente en su oficina y en mi caso, por contactos telefónicos, a causa de mi artritis.

Debo confesar que el gran responsable en la motivación
de su libro, (probablemente a terminar por su hijo), fue el suscrito. En los últimos años, le insistí mucho sobre la importancia tremenda para la historia del ajedrez nacional, escribiera su autografía, sin duda, un valiosísimo legado para este juego de ciencia y arte.

Un día me invitó a su oficina, contándome con cierto regocijo que ya había comenzado a escribir su biografía. Con mi señora lo visitamos dos o tres veces, y luego solo hablamos por teléfono. Nos contó que probablemente, su revisión final estaría a cargo del famoso literato y comentarista de TV. Fernando Villegas. Jáuregui y otros colaboradores también lo estimularon y poyaron bastante. Pero, a causa de su avanzada edad y como él seguía trabajando en empresa RFA, lo hizo hasta dos días antes de su muerte, el proceso fue largo y lento.

Sintetizando, en sus últimas llamadas, me dijo que su grupo de colaboradores, habían encontrado buena su idea, de encargarme a mí la supervisión final técnica
de las partidas, y además que ese era su deseo. La tarea era la revisión de la trascripción de las partidas y grabación en archivo digital.


En vísperas de Navidad, lo llamé para desearle felices fiestas. Por años nos saludamos con postales navideñas. Maestro. ¿Cuándo me envía el material? Como he dicho, la idea era digitarlo todo para su aprobación y afinamiento de edición.  Don Rodrigo, finaliza el año y luego viene las vacaciones, el tiempo corre Me dijo: Lo entiendo David, pero no puedo olvidarme que soy el presidente de una empresa. Su hijo me mandó algunas partidas de su libro el miércoles 10, dado que el viernes 12 se iba de vacaciones.

En la parte inicial de su libro, cuenta de su viaje a Buenos Aires, posible por un premio del Club Hípico, al ganar un torneo como niño prodigio, a presenciar el match por Campeonato Mundial, entre José Raúl Capablanca y Alejandro Alekhine. Poco después, Capablanca le dijo al pequeño Rodrigo que él tendría un brillante futuro.

 

Breve Historia de los Campeonatos de Chile de Ajedrez.

(Por David Godoy Bugueño)

Nuestras raíces

 

Así como los grandes deportes de muchos países se enorgullecen de sus raíces y su tradición, tanto para mantener vigencia o mejorar sus marcas en la cúspide del Olimpo competitivo, los niños o jóvenes  ajedrecistas deben iniciar su aprendizaje con una atenta y respetuosa mirada al pasado. ¿Porqué? Simplemente por que de ahí proviene la experiencia, potencial, profesional, social, política e historial deportivo de cada país.

Es claro que los tiempos han cambiado en virtud del imponente avance tecnológico, de nuestros días, pero aún así, no se puede desatender el pasado, la cuna y base del ajedrez actual, y por cierto también de nuestra civilización.

En el libro 1, “Mis grandes predecesores” Gari Kasparov, señala: “el potencial tecnológico del ajedrez actual, no hubiera sido posible sin el valioso aporte de los grandes ajedrecistas del pasado. Cada deporte tiene su propia historia, unidos intrínsicamente en pasado y futuro”. Es claro. Somos el producto del pasado.  

 

Para el primer Gran Maestro Internacional de  Ajedrez chileno, Iván Morovic Fernández, por encima de las divisiones de los dogmas históricos que dividen las escuelas del juego, arte ciencia en Romántica, Clásica y Neorromántica o Contemporánea, no son tales. El ajedrez fue, es y será uno solo: completo y universal en su esencia. Según la autorizada apreciación del GM Morovic, podemos deducir que cada campeón mundial debió estudiar a conciencia las raíces del ajedrez, sus “escuelas” y sobre todo, el legado y estilos de todos los campeones precedentes. Es decir, la suma de todas las cualidades potenciales que distinguen a los ajedrecistas de la elite mundial.

 

En Chile, el aspecto económico ha sido siempre, un duro escollo que ha frenado un impulso cabal en un mejor desarrollo del ajedrez. Con todo, sorprende la aparición de muchos maestros, casi exclusivamente a base de puro esfuerzo personal. Al valorar el actual nivel del ajedrez chileno, 4 GM, MI, MF, MN y más de 400 jugadores rankeados, honremos en su medida la bondad y trascendencia de sus raíces.  

 

El historial del ajedrez  sigue como uno de los parientes pobres del deporte nacional.  La ayuda estatal ha sido lejana, escasa y casi nula. Ojalá que las nuevas mediadas anunciadas por la Presidente de Chile, doctora Michelle Bachelet,  enmienden el rumbo a una dirección triunfal de Chile Deportes. Nuestro país clama y sueña por luchar contra las drogas y  el  ajedrez  puede ser, sorprendentemente, una de las herramientas más apropiadas para un futuro esplendor de nuestra juventud. .

 

 El libro en preparación, gran testimonio de Don Rodrigo Flores Álvarez, un prodigio del ajedrez en su niñez y luego, once veces campeón de Ajedrez de Chile, será sin duda, una excelente obra literaria y un valioso aporte para la historia del ajedrez chileno, la cual ilustra con fotografías inéditas y nos deleita con amenos relatos de sus mejores partidas y su basta trayectoria competitiva. La riqueza de ideas en su estilo agudo y sólido, y otros muchos aspectos de su dilatada experiencia frente al tablero y sobre todo, la propiedad de sus instructivos e interesantes comentarios para jugadores de todos los niveles.

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Don Rodrigo  Flores  Álvarez, el maestro.

 

 

En 1961, con 17 años (D. Godoy) iniciaba mi interés por el ajedrez  nacional y el renombre de varios maestros me llevó a la Sede de la Universidad de Chile, ubicada en Avenida Santa Lucía, con el propósito de ver en acción y en directo a los participantes del Campeonato de Chile de Ajedrez, ganado brillantemente por el maestro Rodrigo Flores Álvarez, uno de los favoritos iniciales, quien tuvo el gran mérito de superar con 10.5 puntos de 14 posibles,  contra 10, al GM alemán Herman Pilnik. 

 

Esta figura germana de los torneos de candidatos al título estuvo radicado muchos años en argentina obligado por la Guerra en 1939. Posteriormente emigró a nuestro a Santiago de Chile, y se casó con una hermosa modelo chilena, de la famosa Casa Comercial “Ville de Nice”. Pilnik vivió varios años en nuestro país,  pero no pudo ganar el título de campeón nacional. La partida entre ellos fue una lucha memorable, plena de tensión y combatividad que acaparó la atención general, concluida en dramáticas tablas para la “honorable visita”. Otro gran oponente de Flores, fue el MI René Letelier, 3° con 9 puntos, a quien venció.

 

VAYA  TAREA

 

Antes  de conocer personalmente al maestro Rodrigo Flores Álvarez, ya sabía bastante de él y sus logros a través de diarios, algunos libros y revistas. Sin embargo, fui impresionado igual por su prestancia, serenidad y gran concentración frente al tablero. Su rutina terminaba con leves movimientos de cabeza,  cuando tenía definido ya el resultado de las partidas, especialmente las ganadas. Años después me explicó que hacía esto, por prescripción médica y por que le daba un poco más de tranquilidad y seguridad en su persona. Actitud curiosa pero no menos importante para quien detenta el récord de haber ganando once campeonatos de Chile de Ajedrez. Una marca bastante alta, probablemente liderada por Flores por mucho tiempo, ya que será muy difícil para los demás mortales, emular tamaña proeza.

 

En nuestros días,  año 2004,  las diferencias de fuerza de los ajedrecistas chilenos, no parecen tan significativas,  dado que los dos más fuertes: Morovic y Vásquez, no juegan y no se interesan por los torneos de Chile (el mismo caso de muchos maestros, entre los cuales me incluyo, que no se interesan en los nuevos nacionales con modalidad “Open” y poco selectivos de la actual FEDACH).  A menos que  surgiera  una figura fuera de serie, ya que por lo pronto, el récord de Flores,  quedará como un desafío colosal y una enorme tarea para el futuro. Vaya tarea…

 

GM sin título.

 

En los mejores tiempos de Rodrigo Flores tenía indudablemente la fuerza y el nivel de un Gran Maestro Internacional de Ajedrez, según apreciación de GM rusos como Keres,  Kotov, Smyslov y Geller,  pero no lo consiguió por que entonces no existían las bases ni la FIDE de nuestros días y además, siempre estuvo un tanto privado a los viajes internacionales,  por sus mayores obligaciones  profesionales, como Decano, profesor e Ingeniero Civil.

 

                                                                                                                                         

En 1950, según estadística de “Big base” de Chesbasse, 8.0,  obtuvo el 8° puesto individual con 9 puntos de 15 posibles, logrando un 60% de rendimiento, venciendo entre otros al GM yugoslavo, Vasja Pirc (creador de la Defensa Pirc) y superando por sistema de desempate a los GM Lothar Schmid, Larry  Evans y Braslav Rabar, también con 9 puntos. Es interesante destacar que otro chileno, el Doctor Alejandro Maccioni, logro el lugar 13° con 8,5 puntos superó por desempate al célebre GM de EEUU, Samuel Reshevsky. El excampeón mundial Max Euwe, repuntó 16°, Nicolás Rossolimo 17° y Saviely Tartakower 19°, etc.

 

En Nueva York,  

                                   

Otras buenas actuaciones fue su 2° puesto en el Panamericano de 19     en              y  los 4° lugares en los Magistrales de Mar del Plata de los años 1951 y 1960 y 1962;  Sao Paulo 1960 y 1962;  Santiago de Chile 1957 (En este torneo entabló con Alexander Kotov y perdió con Paul Keres, a quien tuvo mate imparable en tres jugadas. El triunfo le hubiera dado el 1° Lugar del certamen, superando por desempate a los dos GM ruso, Keres y Kotov) , Santiago 1965, el mejor chileno participante.

 

Opinión del nuevo Gran Maestro Rodrigo Vásquez.

 

En uno de los diversos temas debatidos en Internet, a principios del año 2003, el jugador Ricardo Parkes, de Antofagasta, le pregunta a Vásquez, en su página web:

¿Muchos (jóvenes) te consideramos el Mejor ajedrecista de todos los tiempos.  Te consideras el mejor?

No, no me considero el mejor, la verdad nunca pienso en eso. Aparte de que es difícil comparar jugadores de distintos tiempos, en todo caso tengo menciones sobre algunos jugadores chilenos:

 

Rodrigo Flores: excelente preparación teórica para su tiempo (recordemos que prácticamente se jugaba a “pulso” sin libros y muy pocos chilenos tenían acceso a libros dada la situación económica chilena y el aislamiento geográfico de nuestro país) aunque demasiado conservador para vencer en la arena internacional.

 

René Letelier: Muy talentoso, jugador de lucha, un gallo de pelea, pero con el defecto de tener una preparación teórica francamente pobre. Muy bueno en los apuros de tiempos e ingenioso en la defensa.

 

Pedro Donoso: De brillante comprensión estratégica del juego, al que solo le faltó un toque de dinamismo y fuerza personal para brillar internacionalmente.

 

 

 

Fin de la antigua escuela y cambio generacional

 

En 1961 es interesante destacar que ocurrieron dos hechos trascendentales para la historia del ajedrez chileno: el primero fue el brillante triunfo de Flores, décimo de su prolongada trayectoria deportiva, superando por primera vez a Mariano Castillo en la cantidad de títulos obtenidos, quedando desde entonces,  Flores con diez galardones, contra 9 de Castillo.

El segundo: “Debe destacarse, como muy auspicioso, el hecho de que intervinieron con éxito varias figuras jóvenes, que ya están demostrando excelentes cualidades, muy especialmente el  campeón escolar de Chile, Eduardo Schroeder, el joven Pedro Donoso y Alejandro Vergara, que solamente tiene 18 años”  (Fuente: Revista Ajedrez N° 90, mes de octubre de 1961).

  

En 1963 y no 1962, como aparece en los listados, Flores no jugó dejando la atracción al match desempate entre los ganadores: Carlos Jauregui vs Julio Salas Romo, adjudicado por éste último, merced a su temerario y agresivo estilo de juego. Una sorpresa, ya que se esperaba más del posicional juego de Carlos Jáuregui.  Doy fe  del año 63’ por entonces yo trabajaba como Dibujante Técnico en la Empresa Marmolera de Mauricio Hoschield, ubicada en Santiago en Sta. Rosa 5860 y solo supe del torneo, al leer todos los días su emocionante cobertura en las páginas de El Mercurio. Las  fechas atrasadas han sido habituales en la mayoría de los Campeonatos de Chile de Ajedrez.

 

En lo personal y a unos cuatro años de haber conocido el movimiento de las piezas, (Ojo, no puse aprender por que aún lo intento…),  en 1964, en mi debut en los campeonatos de Chile, tuve el honor de enfrentar a  las glorias del ajedrez: René Letelier, campeón del torneo, con quien entablé y Rodrigo Flores, quien tras lograr una ventajosa posición en el Ataque Marshall contra la apertura española, su omisión de una fuerte iniciativa lo llevo a la derrota. Pese a ello,  Flores nos mostró con gran hidalguía,  una verdadera clase de ajedrez en los análisis post mortem.

 

“A diferencia del MI René Letelier, quien llegó a ganar el torneo, tras intensa actividad internacional y convertirse desde un comienzo en un gran favorito, la actuación de Rodrigo Flores, constituyó en cierto modo una incógnita, puesto que hacía dos años que no actuaba en competencias de ajedrez y desaprovecho varias oportunidades por falta de tablero. Otros veteranos como Julio Salas Romo y Carlos Jáuregui, también pagaron caro su falta de preparación. Un hecho auspicioso lo constituyó el segundo puesto logrado por el joven Alejandro Vergara, único vencedor de Letelier , que ha pesar de sus pocos conocimientos teóricos, ha demostrado poseer buenas condiciones y se ha transformado en una buena esperanza. Otra revelación fue la del joven David Godoy, del que también se espera mucho. Su triunfo frente a Vergara es de gran calidad”  Fuente: Revista Ajedrez  N° 122, junio de 1964.

 

MODALIDAD  DEL  AJEDREZ  A  RITMO  CLASICO

 

Los torneos nacionales del ajedrez chileno se rigieron en el Siglo XX, exclusivamente bajo la modalidad clásica, con controles de dos horas y media para los 40 primeros movimientos y una hora más cada veinte jugadas. Después de cinco horas de juego, era obligado suspender la partida, sellar la jugada 41, en sobre cerrado y proseguirla en una segunda sesión con un mínimo de cuatros horas más de juego, y así sucesivamente hasta que hubiere decisión de la lucha.

 

Personalmente recuerdo una final de Damas y un peón, que me ganó el Maestro Pedro Donoso, en 113 jugadas, con mas de 13 horas de juego a finish, en la última ronda del torneo Mayor de Chile en 1978. 

 

Es claro que el nivel de juego entonces, a ritmo clásico, era  bastante mejor que el actual, ritmo rápido de nuestros días, a dos horas, una hora, media hora y con mayor razón a 20 minutos por bando. La razón era evidente, con la primera modalidad, se podía convertir en triunfo una mínima ventaja, o a veces la igualdad, con tesón, aplicación y esfuerzo. En juego rápido, los errores se multiplican..

 

En este contexto, recuerdo partidas de nacionales de los años 60 realmente notables, especialmente algunas del año 62: R.Flores-H.Pilnik y R.Schroeder-A.Vergara, por nombrar algunas. Grandes batallas del ajedrez chileno, para todos los gustos: posicionales, depurada técnica y brillantes ataques. Sin embargo, la subsestibilidad humana y el dolor de la derrota, han frenado reitedaramente una merecida y mayor difusión de hermosas producciones.

 

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      . ANÉCDOTAS  DE  REYES  Y  PEONES.

 

Los ajedrecistas en general son considerados por mucha gente y neófitos del juego, como tipos  serios y  “tontos graves” que juegan dentro del ámbito del silencio, tedio y bastante concentración. Según el extinto GM ruso, Alexander Kotov: “nada más lejos de la verdad. La lides del tablero competitivo del ajedrez, especialmente las de elite, enfrentan a dos cerebros embebidos en una lucha apasionante y tensa de principio a fin, en la cual uno trata de imponerse al otro agotando hasta el último recurso de tiempo y sus posibilidades”. Estas batallas hacen por cierto un deporte de gran atracción e interés para entendidos de todo el mundo. En la actualidad su difusión, auge y desarrollo tecnológico por internet es notable. Sintetizando, los ajedrecistas son serios y callados, pero nunca tanto. Uno de los maestros chilenos de gran ingenio y locuaz en sus respuestas ha sido el MI René Letelier.

 

La objeción de Najdorf

 

Al comienzo del Torneo Internacional de Ajedrez de la UNESCO, el GM polaco-argentino, Miguel Najdorf, gran favorito inicial, exigió aumento significativo de los premios para el Primer Lugar y los organizadores con gran esfuerzo, le dieron en el gusto. Pasada la mitad del certamen perdió en una espectacular partida con Letelier, a la postre, brillante ganador del Torneo.

Dolido por el resultado, a los dos días recién Najdorf  dijo al chileno: “Che, que mamarracho de combinación te mandaste, tenía varias líneas para ganar”  Rene le respondió enseguida: “Pero Miguelito,  ¿Porqué no las jugaste…?

Calmadas las aguas, Letelier le puntualizó a Najdorf: “Mi estimado GM, para mí siempre ha sido un gran privilegio enfrentarlo, y una partida que le gane (hubo más), no desmerece un ápice la profunda admiración que tengo por usted” Concluye el maestro: desde entonces se acabaron los resentimientos y fuimos muy amigos con Miguel, concluyó el maestro chileno.

 

Valioso triunfo con poncho y café

 

En la final de un Campeonato de Chile (1964), el introvertido joven maestro, Alejandro Vergara, llegó al Club Chile, ataviado con un ponche y un termo de café, con la clara alusión de trasmitir a Letelier, su firme propósito de jugar en esa ronda a finish (ritmo clásico con 2 horas y media para 40 movidas y una hora más cada 16 jugadas por bando. Así, como a las tres de la madrugada, bien abrigado con su poncho y al son de un reanimador café, Vergara ganó la partida tras dura pugna de unas 13 horas de juego. Un hecho tan curioso como insólito en nuestro ajedrez nacional.…

 

Nunca despierte al león...

 

En otro nacional, el maestro José Melhuish, un tanto desconcertado y algo molesto le indicó al árbitro de turno, que su oponente se había quedado dormido. El aludido amablemente  se acercó y vio a  René Letelier, dormido y afirmando su cabeza con las manos y tocándole el hombro, lo desperto y le dijo: “perdón maestro, su contendor me pidió que lo despertara. Este, lo hizo y le respondió al instante: ¿Y de que se preocupa, si yo dormido, veo mucho más que él? Y así fue, René ganó brillantemente. Finalmente le dijo al árbitro: “Melhuish… no debió haberme despertado…”   Vaya león…

 

Los GM Smyslov, Geller  y el “Pensador de Rodin” 

 

La tenacidad del Dirigente colombiano radicado en Santiago, Alberto López Peláez  y el fervor del pleno del entonces, Club de Ajedrez Ovalle, gracias a oportunas diligencias en la Embajada Soviética y a positivas gestiones con el gobierno de Chile, se hizo  posible la venida del ex campeón mundial, V. Smyslov y el ya famoso E. Geller. La gran noticia deportiva y un golpe tremendo de complacencia para nuestro ajedrez, en el año 1965, no germinó en los salones del poderoso y tradicional Club de Ajedrez Chile, sino en el seno de un Club, pequeño, modestamente ubicado en Calle San Antonio, entre Monjitas y Merced. Un largo salón colonial era el escenario de juego y en sus paredes un curioso óleo y copia del famoso “Pensador de Rodin”, con la salvedad que estaba sentado desnudo y meditativo frente a un tablero de ajedrez.

Una tarde de principios de noviembre de 1965, a las 18,30 horas, una respetable asistencia de socios, fuimos interrumpidos por el emocionado y fuerte llamado de Alberto López: “Señores, con ustedes los GM soviéticos: Smyslov y Geller”, todos de pie para saludar y con una gentil reverencia aplaudir y ovacionar a tan notables e ilustres visitas. Quedaron frente al gran óleo señalado y desataron ambos una contagiosa risa casi incontenible sin dejar de admirar “al gran pensador del ajedrez”. ¡Qué bienvenida ¡ sorpresiva, emocionada, breve y placentera.

De las frecuentes frases del MN Ruperto Schroeder, (abuelo del hoy GM Rodrigo Vásquez Schroeder), como: “Vengo invencible, esta noche no pasarán” , no olvido uno de sus comentarios para el bronce: “¿Cómo se les fue a ocurrir invitar a los campeones del Capablanca Inmemorial, porqué no a otros más asequibles?  Aclaro que Smyslov, venía de ganar tal certamen con 15,5 puntos de 21 posibles, seguido por los GM Borislav Ivkov, (YUG), Efim Geller y Robert Fischer (USA) con 15 puntos cada uno.  Finalmente y para congratularse con la Embajada de URSS en Chile, al Torneo en Santiago en Chile, se le llamó: “Torneo Internacional de Ajedrez Confraternidad de los Pueblos”. En las mega bases actuales, figura como: Santiago Chile, 1965.        

   

El buen humor de Flores y Letelier

 

Al finalizar una de las rondas del gran certamen, Letelier se apresuró a contarle al maestro Rodrigo Flores: “los aplausos son para Godoy”, señalando el salón de análisis, del desaparecido y elegante Hotel Crillón, (entonces ubicado en Ahumada con Agustinas) donde se comentaban las mejores partidas solicitadas por el público. En esta oportunidad,  del cotejo: Godoy - Flores.  Dos rondas después, pasó lo mismo en otro triunfo sorpresivo, Flores  raudo y con vengativa picardía, fue él ahora a decirle a Letelier: “los aplausos son para Godoy”  aludiendo también a su reciente vencedor. Como debutante, fueron las dos únicas victorias de David Godoy, en este Torneo Internacional. Flores y Letelier fueron los nacionales mejor ubicados y éste último se refirió al “perjuicio”: En este certamen, Godoy fue el “gran benefactor” del ajedrez chileno…   

 

Un aficionado y padre de familia, le preguntó a Lelelier:   ¿Cúal es la edad ideal para aprender a jugar el ajedrez? El maestro sin inmutarse para nada, respondió al instante: “Le voy agradecer mucho, que cuando usted lo averigüe, me lo comunique a la brevedad por favor…”

 

En un día libre del Torneo Zonal Sudamericano, de 1972, nos llevaron a los participantes a un safari en el inmenso zoológico de Sao Paulo, Brasil. Íbamos en un minibús, con guardias armados, a ver los leones. Un enorme melenudo se acercó al vidrio de la ventana, abrió sus grandes fauces y le dio un fuerte rugido a Rene Letelier quien impresionado se hizo para atrás. En ese tiempo yo (Godoy) era bien delgado y le advertí en broma: ¡Cuidado maestro! Mire que a las  fieras les gustan mucho los M.I. y especialmente si son gorditos”  Sin pensar casi nada,  respondió: ¡Usted también no se descuide, mire que lo pueden usar como un excelente mondadientes…!

 

   Período  del  Ajedrez  después  del  retiro  de  Rodrigo  Flores.

 

El formato de los Campeonatos de Chile jugados por el ritmo clásico y por el sistema cerrado, con un número selectivo de finalistas y jugadores clasificados con derecho, se mantuvo hasta después del último período presidencial de la Federación de Ajedrez de Chile, de Sergio  Costagliola Carotti (QDEP), en 1987 y luego en varios nacionales de la Federación Deportiva de Ajedrez, que presidía el Abogado, Alfonso Palma Cádiz. Hasta la década del 90 donde se cambió por primera vez en el país, a los Torneos Nacionales Abiertos, por economía de tiempo y monetaria.

 

Es claro que el nivel técnico de las partidas con la modalidad rápida, bajo ostensiblemente, priorizándose más el potencial teórico de los jugadores, que la fase científica del Medio Juego y Final, como así mismo, la evidente presión del tiempo en desmedro de la capacidad creadora y artística del ajedrez, y por cierto, también la falta de precisión de las partidas.

 

En 1967, nadie pensó en el retiro del ajedrez activo del maestro Rodrigo Flores Alvarez. Como el redactor de estas líneas, escribió en sus notas "Historias del Ajedrez chileno", en la prestigiosa Revista. "Ab5" de Pablo Rodríguez (QEPD), las ausencias de Flores de los nacionales, por uno o dos años y más, eran frecuentes en él, para luego volver en gloría y majestad y posesionarse de otra versión del título de Campeón de Chile de Ajedrez. Lo hizo once veces. Por este motivo, lo mencioné en una de mis notas, como: "El campeón intermitente".Su profesionalismo en la ingeniería, le quitó tiempo para las competiciones del tablero, pero, en años sin computadores ni ordenadores, lo consolidó como tenaz y prolijo ajedrecista. Una vez me confesó que en su entrenamiento previo, estudiaba y desarrollaba una 40 partidas diarias. (!). Como Botvinnik, aplicó la ciencia al ajedrez, de ahí, su fuerza y jerarquía. Mejor aún, cuando los problemas económicos, no eran su caso.

 

Grandes jugadores nacionales como,  Carlos Portela, Otto Jungue, Mariano Castillo, Rodrigo Flores, Enrique Reed, Julio Salas Romo, Tulio Pizzi, Moisés Stekel y René Letelier, entre los campeones de Chile y una pléyade de maestros, como el Doctor Seisdedos Maccioni, Ruperto Schroeder y su hijo Eduardo, Carlos Jáuregui, Alejandro Vergara, Leonardo Borg y José Melhuish, entre otros, marcaron un gloriosa era de formación de nuestro ajedrez.

De 1920 a 1960, surgió y consolidó un fuerte nivel nacional con destacadas figuras internacionales 

 

Misceláneas de nacionales y campeones.

 

Walter Ader, 1967.

 

Merecidamente, tras prolongada vivencia en nuestro país, ardua labor como editor de revistas, columnista de ajedrez en diversos diarios y nutrida competición de torneos, en Chile y en el exterior, por fin en 1967, el maestro checoslovaco, Walter Ader, se proclamó flamante campeón chileno de ajedrez. En el 2003 falleció a los 90. Se jubiló como ejemplar profesional en Chilectra y también se le recordará como un destacado dirigente del fútbol y fiel hincha de Magallanes, el Club de sus amores.

 

Una característica del  Mayor de Chile de 1967, fue un notorio aumento de las partidas suspendidas, tanto así, hasta la penúltima ronda, no se conocían los punteros, porque aún faltaban juegos inconclusos y yo me fui a casa antes de las partidas a finish de la jornada de clausura, enterándome solo al día siguiente que Walter Ader era el nuevo campeón de Chile de Ajedrez. Entonces exclamé : ¡En honra buena! el premio justo para luchador tenaz del tablero.

y no estaba equivocado. Años después, me venció en el match final: 2,5 a 1,5, en la Copa Chile de 1973, organizada por "Las Ultimas Noticias " y disputado por eliminación directa (muerte súbita) entre 1000 participantes (Instituto Nacional y Club Chile). En 1974, la última versión de la Copa Chile, fue para David Godoy al vencer al maestro José Melhuish, por 3-1.

 

 

David Godoy, 1968.

 

Pocos días antes del Campeonato de Chile de 1968, le pregunté al maestro Pedro Donoso, si iba a jugar el torneo, porque también era un gran candidato y quería enfrentarlo, pero él me dijo: "No. no voy a jugar"  Pero, con una sonrisa y mirándome a los ojos, prosiguió: "no te preocupes,  yo ya tengo a mi caballito fijo..."  Era obvio que lo decía por mi, ambos nos entrenábamos mucho esos años, en prolongadas sesiones de Blitz. .Carlos Zamora, uno de sus primeros discípulos, me dijo poco después de su muerte. "Eran partidas rápidas, de muy buen nivel, me gustaban y aprendí bastante solo con verlos jugar”.

 

 Días después, en plena competencia, sus palabras me hicieron muy bien al ser muy significativas para mí. ¿Por qué? Veamos. Pese a un buen nivel de juego y vivas ambiciones, mis esperanzas por el primer lugar comenzaron mal. En la 5a. ronda (de un total de 11) apenas sumaba 2,5 puntos. Como había un choclón de jugadores en punta y muchos resultados sorpresas, de nuevo vi a Pedro Donoso y le volví a preguntar: ¿Bueno, y que fue de tu caballito fijo...? El replicó: ¡ Espera un poquito... deja que tome aire e infle los pulmones para entrar a tierra derecha...!   Gracias maestro le dije, tiene razón y desde entonces  y favorecido por algunos resultados sorpresivos, no perdí más y mediante un impresionante repechaje,  logré el primer lugar, con 7,5 puntos, contra 6,5 del maestro Eugenio Larraín, mi más inmediato perseguidor: Siguieron: Carlos Silva, Juvenal Canobra, Walter Ader, Mauricio Carvallo con 6 puntos.

Carlos Silva,  frustró su liderazgo con 3 derrotas consecutivas. René Letelier, partió con 4 derrotas, y su brillante acometida final con 6 puntos en 7 partidas, dejó la incógnita: ¿Qué hubiera pasado con un torneo a doble vuelta?

 

Carlos Silva, 1969.

 

El año 1969, Letelier el terrible empató el primer lugar con Carlos Silva, y en durísimo match fue superado por el nuevo campeón chileno.

En el torneo cerrado ambos líderes finalizaron en calidad de invictos con 9 puntos cada uno, de 11 partidas jugadas, producto de 7 victorias y 4 tablas cada uno. En el match de definición a 6 partidas. En la 5a. batalla  Silva sorprende a Letelier con una novedosa y aguda variante Gotemburgo, del "peón envenenado" y con un brillante sacrificio de caballo en f6, gana con amenazas de mate y deja 3-2 el marcador. Silva comentó posteriormente que había seguido la partida: R.Byrne vs L.Evans, Campeonato de EE UU, 1966.   En la 6a. y última de la serie de 6, Letelier no se amilana y se impone con un laborioso final de torres, dejando la cuenta 3-3. Las bases indicaban 2 partidas más y en caso de persistir la igualdad, se proseguía con una partida más, hasta que hubiera un ganador. No fue necesario, ya que Silva impuso su juventud y fortaleza física y gana las 2 últimas partidas y se proclama como nuevo campeón chileno de ajedrez.

 

 

Pedro Donoso, 1970.

 

En 1970, volvió Pedro Donoso a las pistas, bastante más preparado y mejor de salud. Me venció en una memorable y decisiva partida de la última ronda, para lograr su primer título de campeón nacional. Con esto, se dió un hito en Chile. en 4 años, hubo 4 campeones distintos:

Ader el 67, Godoy el 68, Silva el 69 y Donoso en 1970.

 

En la undécima ronda de este torneo, ocurrió un hecho curioso, que no tuvo  ninguna trascendencia, pero pudo tenerla. A Donoso se le complicó un final con calidad de ventaja completamente ganado. Al parecer en apuro de tiempo Belmonte tuvo mate en una a Donoso, con 40....Dh7 mate, en vez de 40...Cg6?. Raro en un combinador nato como Belmonte.

Ese año, Chile no pudo asistir a la Olimpiada de Seaguen, Alemania,  por falta de apoyo económico, al igual que el año  68 y 72..

 

Carlos Silva, 1971.

 

El año 1971 congregó a 5 campeones de Chile entre 18 participantes, resultando un duro torneo de 17 rondas, con 3 plazas en disputa para jugar el Zonal Sudamericano en Sao Paulo Brasil. Carlos Silva ganó su segundo título en calidad de invicto con 12,5 puntos, seguido por Juan Belmonte, David Godoy y René Letelier con 11 unidades cada uno. René, 4° por desempate, nos acompañó a Brasil como capitán del trío chileno.

 

En el Zonal de Sao Paulo, nos esperaba un durísimo torneo de 23 participantes, entre ellos GM, MI, campeones y vicecampeones de países del cono sur. No fue un certamen muy auspucioso para los chilenos, con Godoy en el 12° lugar, Belmonte 13°  y Silva 15° , con 9 puntos cada uno. Comparativamente un certamen similar al Zonal Sudamericano de Mar del Plata 1961, con 23 participantes y con Flores en el 4° lugar con 13,5 puntos y Letelier en el 9° con 8,5 puntos. En Sao Paulo 1960, repitieron estos mismos lugares entre 18 participantes.

 

En Sao Paulo 72', tuve una singular anécdota con el ahora MI argentino. Ese año, sin el título entonces, su última partida conmigo le otorgaba el título de MI, y la partida era decisiva para ello. Lo malo fue que en la noche previa los argentinos, Szmetan y Debarnot daban por hecho el triunfo del primero contra Godoy, por que presumiblemente éste le entregaría el punto. Esa noche estando descansando en el Hotel, llegaron mis compatriotas: Silva, Belmonte y Letelier contándome el chiste de Szmetan, por lo esa partida sería a muerte. Afortunadamente para mí, jugó con blancas la variante del cambio de la Ruy López y yo conocía un bonito estudio teórico del GM ruso, Averbach, muy venenosa y en el peor de los casos con líneas de tablas, que bastarían para tapar rumores y salva guardar el buen nombre. El argentino no conocía la variante y gradualmente fue de mal en peor, hasta rendir su rey, provocando una fuerte ovación de público y jugadores presentes. El GM Panno, me dijo después de la partida, Jorge Szmetan nunca te olvidará. Le respondí: No maestro, el me olvidará cundo consiga su título...Así lo hizo varios años después.

 

René Letelier, 1972.

 

Al comienzo no era el candidato principal, pero tras la quinta ronda se perfilaba como el más serio aspirante al nuevo título de campeón. Al final venció holgadamente con 12 puntos de 15 posibles, con 9 victorias y 6 tablas. Lo escoltaron Pedro Donoso y César Velásquez con 10,5 puntos cada uno. Quinto cetro nacional para Letelier,  por cuanto había triunfado en las ediciones: 1957, 1959, 1960 y 1964.

 

La partida a finish más larga del certamen fue entre Donoso-Godoy,   cerró el torneo en la última ronda, como a las 5 de la madrugada del 5 de febrero y duró 113 jugadas en un difícil final de R, D y peón contra R y D, tras una brillante clase técnica del maestro Donoso.

Lo anecdótico fue que el entonces, impulsivo y joven Velásquez, un tanto amargado por que las tablas le hubieran dado el vice campeonato, insinuó que Godoy se había "dejado perder". ¡Nada más ridículo! Solo suponiendo, que de haber sido cierta tal acusación, cualquier mortal de este planeta, lo hubiera hecho a las ¡¡ 5 DE LA TARDE !! Y NO A ¡¡ 5 DE LA MADRUGADA..."

 

Carlos Silva, 1974.

 

Un certamen especial, por que se jugó en el lujoso Club de La Unión de Santiago y por que clasificaba al equipo chileno que nos representaría en la Olimpiada de Niza, Francia.

Nuevamente Godoy (con 9,5 puntos), esta vez frente a Silva (10,5 puntos) deciden el primer lugar que  favoreció claramente a este último, con una mejor preparación teórica de la aguda variante Leonard-Velimirovic, de la siciliana, Silva se llevó su tercer título y los aplausos de un expectante público.

 

Los dos últimos campeonatos de Chile, se caracterizaron por un elevado espíritu de lucha, definiéndose en 1972, con un 73% de partidas ganadas, y en 1974, con un 64% de victorias, con la participantes de más jóvenes (en promedio) que en ediciones anteriores.

"Revista  Mundo del Ajedrez"  N° 83 (mayo-junio 1974).

 

Finalmente, clasificaron para el equipo olímpico: Carlos Silva, Pedro Donoso, Moisés Stekel, David Godoy, René Letelier (en reemplazo de Carlos Jáuregui) y César Velásquez.  En Niza, a causa de la mala actuación de Letelier y Stekel, que solo perdían, Sergio Costagliola, capitán del equipo los sacó del plantel, medida que si bien recargó el esfuerzo del resto, mejoró ostensiblemente la actuación y ubicación de Chile en Serie B,

 

Open Copa Chile 1973, Walter Ader y 1974, David Godoy  (mil participantes, eliminación directa).

 

En mis comienzos como columnista de ajedrez en Las Ultimas Noticias, en 1973 con el dirigente colombiano: Alberto López Peláez (QEPD), motivamos al diario para organizar un gran Torneo Abierto de mil participantes, por eliminación directa, realizado exitosamente en el Instituto Nacional de Santiago, final disputada arduamente por Walter Ader y David Godoy, con triunfo para el primero por 2,5 a 1,5. En 1974, se repite el Gran Open Copa  Chile y se lo adjudica Godoy, al imponerse en la final a José Melhuish por 3,5 a 0,5.

 

Fundación de los Nacionales Infantiles con patrocinio de Las Ultimas Noticias

 

Otro hecho importante para nuestro ajedrez, fue la realización por primera vez en Chile, de los nacionales infantiles, bajo la dirección de Alberto López Peláez y David Godoy, también con el auspicio total del Diario "Las Ultimas Noticias", de 1974 a 1981. Destacándose entre los campeones infantiles de Chile, a los hermanos: Mario, Jaime y Eduardo Rojas, de Concepción, éste último, después Campeón Mundial de Cadetes Sub-14, todos discípulos del profesor: Luis Muñoz Vera. También destacaron como monarcas infantiles del país, los futuros maestros: Manuel Abarca, Christian Michel y Juan Mena de Concepción, entre otros.

 

Un niño llamado Iván Morovic,

 

En vísperas del Nacional Infantil de 1975-76, llegó al Club de Ajedrez Chile, la profesora Loreto Cid, quien me abordó para pedirme que convenciera a un niño, que traía de Viña del Mar, pero no quería jugar el torneo. Me pidió la profesora: "Por favor hable usted con él y convénzalo a que participe, juega bien y no le interesa participar...":  Bueno, con mucho gusto, hablemos con él... Me acerqué a una mesa donde estaba de observador y muy tranquilo, un niño delgado, con Blu-jean y polera corta, al verme se levantó y me tendió su mano en formulismo de presentación. Le pregunté: ¿Porqué no quieres participar? Me sorprendió su respuesta..."les gano a todos...". Con mayor razón, inscríbete y gánate el torneo... No gracias. Entonces, que categoría quieres jugar... El torneo de Serie de Honor.- ¡Caramba...no será mucho, hay varios maestros!  Puede ser, pero, ese si me interesa.- Juegas pin-pon... afirmó con    un sí de cabeza  Bueno, ven a la tarde y juega el torneo de Blitz del Club y después hablaré de tí con Sergio Costagliola. El niño sorprendió a todos con una gran capacidad táctica, no ganó el Blitz, pero fue invitado al Campeonato de Serie de Honor del Club. En promisoria actuación, venció a varios maestros, el primero fue el suscrito. ¡Vaya niñito!

 

Carlos Silva, 1975.

 

Con 31 años de edad Carlos Silva, conquistó en calidad de invicto con 10,5 puntos (+8 =7) el 41° Campeonato de Chile de Ajedrez, su cuarto título y segundo consecutivo.

Los jóvenes debutantes Víctor Frías, 19 años y Hernán Salazar de 16, dieron la nota saliente. Se mantuvo la categoría 1 de la FIDE, con un 65% de lucha y definición de las partidas.

Donoso venció por 2,5 a 1,5, a Víctor Frías en el match de desempate por el 2° Lugar.

 

Carlos Silva, 1976.   

 

Silva repite el guión de invicto para ganar su 5° título de campeón chileno, tercero consecutivo, con 12 puntos de 15 posibles, producto de 9 victorias y 6 tablas. A medio punto, con 11,5 lo escoltó de nuevo Pedro Donoso.

La incorporación de Guillermo Scholz, y la savia joven de Carlos Zamora y Javier Campos, le dieron gran combatividad al certamen en pos de los seis lugares del equipo olímpico que iría a Haifa, 1976. Se lamentó la ausencia de las jóvenes revelaciones Salazar e Iván Morovic, éste último eliminado por Godoy al cierre de una semifinal de Santiago.

El mayor interés de participación por los años pares, era claro por lograr alguna de las plazas olímpicas .para Israel. Clasificaron: Carlos, Silva, Pedro Donoso, Víctor Frías, Guillermo Scholz, César Velásquez y David Godoy. Chile ocupó el 18° lugar entre unos 64 países, logrando la mejor ubicación chilena en este Gran Torneo de las Naciones, aunque se debe aclarar, que no jugaron los países del bloque socialista por bullado boicot internacional a Israel.

 

Pedro Donoso, 1977 y 1978. 

 

Después de su primer título en 1970,  debido sus buenas actuaciones internacionales y nuevas políticas de apoyo con DIGEDER y la FEDAJ, decide dedicarse por completo a la disciplina de las 64 casillas. En sus competiciones fuera del país, destaca la medalla de oro obtenida como primer tablero del Torneo Panamericano por Equipos realizado en Tucumán, Argentina 1971. sus participaciones en las Olimpiadas de: Niza 1974, Haifa 1976, Buenos Aires 1978 y Malta 1980. Repite su título de campeón nacional en 1977 y 1978, con lo cual se consagra como el mejor jugador del país en esos años.

 

Ambos campeonatos se jugaron con finalistas clasificados previamente en las exigentes sedes de regiones y Santiago. En 1977, seis sedes nacionales clasificaron a 15 finalistas,  6 en Santiago (dos por serie) y 9 en regiones (tres por serie en Arica, Talca y Concepción),  más tres finalistas con derecho del año pasado,  Silva, Donoso y Frías. Así 18 seleccionados disputarían la gran final de Chile.

La actuación de Donoso fue notable, logrando el primer lugar con 14,5  puntos de 17 posibles, en calidad de invicto, 12 victorias y 5 tablas, sencillamente brillante en uno de los torneos más fuertes de su género, tanto por las variadas figuras participantes, como por el empuje y aparición de varios jóvenes maestros. Siguieron, Víctor Frías con 12; Carlos Silva, 11,5; Roberto Cifuentes: 10,5; Ivan Morovic, David Godoy, Hernán Salazar y Ricardo Araya, con 9,5; César Velásquez y Eduardo Baccelliere, 9; Javier Campos y Héctor Jiménez  8,5; Juan Belmonte 8;  Carlos Varas y Eduardo Bombardiere y Fernando Rosa 5; Julio Cortés 4,5 y Hugo Villalobos, 4 puntos.

 

Posiciones Finales Mayor de Chile de 1978: Pedro Donoso, 15,5 puntos de 19 posibles; Ivan Morovic, 14;  Víctor Frías 13,5; Carlos Silva 13; Gmo Scholz, 12; David Godoy 11; Hernán Salazar y Ricardo Araya 10,5; Javier Campos y Carlos Zamora  9,5; Juan Belmonte 9; Fdo. Wachttendorf y César Velásquez 7,5; Gastón Toloza, Juan Sanhueza y Pablo Cerda, 7; Héctor Jiménez 6,5 y Edo. Bombardiere 5,5; Patricio Flores 1,5 puntos.      

 

 

CREACIÓN ESCUELA DE TALENTOS DEPORTIVOS.

 

De 1972 a 1976, el maestro Pedro Donoso Velasco, dicta cursos de ajedrez en la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile y de 1976 a 1985, es nominado junto a Víctor Frías, como Entrenador de la Escuela de Talentos Deportivos,  patrocinada por DIGEDER y el Comité Olímpico de Chile, con resultados sorprendentes para el ajedrez en comparación a otros Deportes, como realce a su calidad de formador de maestros: como el mismo Víctor Frías (MI), Iván Morovic y Roberto Cifuentes, ambos GM y varias generaciones de destacados ajedrecistas, como Giovanna Arbunic, Beatriz Mancilla (Actual Presidenta de la Federación de Ajedrez de EE UU).  Eduardo Bombardiere, Mario Baccelliere, Juan Belmonte, Christian Michel, Manuel Abarca, Carlos Zamora, Gastón Toloza, Sebastián Silva, Luis Rojas, Jorge Egger, Luis Lobos, Paola Reyes y otros, entre ellos, varios campeones de Chile. Donoso, complementó La Escuela de Talentos, con sus actividades en el Club Chile, con la formación de las escuelas de cadetes y juveniles de la FEDAJ desde 1973 a 1993.

 

Cabe consignar que desde 1972 a 1980, debido al valioso auspicio del Diario Las Últimas Noticias,  al cual colaboraba como columnista, se organizaron los Nacionales de Ajedrez Infantil, con participación de escolares de todo el país, bajo la Dirección del colombiano Alberto López Peláez, David Godoy y Pablo Cerda. Cerraba este engranaje técnico de apoyo, la fuerte práctica de los jóvenes en los campeonatos de Chile, de la FEDAJ, con el fogueo obligado con rigurosos examinadores y maestros de relieve del país, de varias generaciones. Todo con la dura y exigente práctica a ritmo clásico, muy diferente de los actuales Campeonatos nacionales, realizados por sistema suizo, abiertos, con modalidad, rápida y menor profundidad técnica. 

 

David Godoy Bugueño


FALLECIÓ MAESTRO RODRIGO FLORES

Miércoles 17 de enero de 2007

Ex Campeón de Chile: Rodrigo Flores A.

        La noticia se conoce y todo el mundo ajedrecístico chileno se conmueve, uno de sus mejores exponentes ha partido: Nos deja Rodrigo Flores Alvarez quién obtuvo el titulo de  campeón de Chile por 11 veces en los siguientes años: 1931, 1935, 1938, 1941, 1944, 1950, 1951, 1952, 1956, 1961, y 1965, record nunca superado también participó por Chile en las olimpiadas de 1939 en Buenos Aires, 1950 en Dubrovnic, 1956 en Moscú. Durante su tiempo de jugador, se enfrento a los mejores exponentes de la época, incluido  Bobby Fischer. Siendo  juvenil desarrolla el año 1932 en Osorno una exhibición de partidas a ciegas contra cinco jugadores a los cuales vence.

         Hace pocos días conversamos con el Maestro David Godoy, quien por encargo de don Rodrigo le revisaba y digitalizaba  las partidas seleccionadas para el libro que escribía “Mi vida en ajedrez”, quien comentaba lo entusiasmado de realizar ese proyecto de una etapa que siempre amó y que por razones netamente profesionales debió alejarse. Desde este portal nos hacemos participe del dolor de la familia y lamentamos la partida de uno de los integrantes de la generación de oro de nuestro ajedrez.

         En su profesión de ingeniero, se destaco a nivel mundial, siendo considerado el mejor del mundo de ingeniería en sismología. En Chile obtuvo , además de innumerables galardones, el Premio Nacional de Ciencias . Para que el lector se forme una mejor idea  de su acción profesional, a continuación su curriculum extraído de la página de su Empresa: Rfa Ingenieros consultores S.A.

Tipo Membresia :
Número
N° de Sillón :
18
Fecha Incorporación :
19 de Abril de 1970
Institución :
Rfa Ingenieros Consultores S.a.
Título Profesional :
1936 Ingeniero Civil Universidad De Chile
Premios y/o Distinciones Académicas :
- 1992 Medalla Rector Juvenal Hernández Jaque, Universidad De Chile
- Premio Nacional De Ciencias
- Medalla Universidad De Chile Por Años De Servicio A Funcionarios Y Académicos Que Han Cumplido 40 Años En La Corporación.
- 1993 Premio Nacional Personas Colegio De Ingenieros De Chile
Historial Académico :
Académico Facultad De Ingenería De Universidad De Chile
Comite Internacional :
Desde 1984 Academico Correspondiente En El Exterior De Academia Nacional De Ingenería, Argentina
Comite Nacional :
- 1999 Miembro Honorario, Centro De Graduados, Facultad De Ingenería De Universidad De Chile
- Socio Fundador “Fundación De Beneficencia Moisés Mellado“, Facultad De Ingenería De Universidad De Chile
País :
Chile
Email de Contacto :


Su velatorio se está realizando en la Parroquia Nuestra Señora de las Nieves, Cuarto Centenario 1720, Las Condes.

El viernes 19 a las 11:00 horas se realizará una misa para luego trasladar sus restos al Parque del Recuerdo.